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Penitencia / Confesión

"A quienes les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; a quienes se los retengan, les quedarán retenidos." (Juan 20:23)

Confesiones en San Vicente

Domingo

30 minutos antes de todas las misas


Entre semana

11:30 - 12:00


Sábado

10:00 - 11:00



También puede programar una confesión individual con un sacerdote.

llamando al (213) 749-8950

¿Qué sucede en el Sacramento de la Penitencia?


En el Sacramento de la Penitencia, una persona llena de arrepentimiento viene a la presencia de Cristo, en la persona del sacerdote, para confesar sus pecados. El sacerdote, con total confidencialidad, escucha y ofrece palabras de consejo y consuelo, impone una penitencia y absuelve al pecador con la autoridad de Cristo. Es Cristo, en la persona del sacerdote, quien escucha la confesión y absuelve. El sigilo de la confesión exige que el sacerdote no revele, bajo ninguna circunstancia, los pecados confesados por un penitente.


El sacerdote anuncia la misericordia de Cristo cuando dice: "Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". Esta oración de absolución perdona el pecado, pero no sana por completo las heridas causadas por él. Por eso el sacerdote impone una penitencia, que puede consistir en oraciones, limosnas, actos de caridad, pequeños sacrificios o en llevar con paciencia las cruces de la vida.

  • Breve examen de conciencia

    • ¿Rezo a Dios todos los días? ¿He agradecido a Dios por los dones que me ha dado?
    • ¿Puse en peligro mi fe con lecturas contrarias a las enseñanzas católicas o participando en sectas no católicas? ¿Me involucré en prácticas supersticiosas, como la lectura de la mano o la adivinación?
    • ¿Tomé el nombre de Dios en vano? ¿Maldije o hice un juramento falso?
    • ¿He juzgado a otros y me he puesto por encima de ellos? ¿He sido arrogante y me he negado a admitir que estaba equivocado?
    • ¿He envidiado o tenido celos de las habilidades, talentos, ideas, apariencia, inteligencia, ropa, posesiones, amigos, dinero o familia de otra persona?
    • ¿Falté a Misa los domingos o días de precepto por mi propia culpa? ¿Estoy atento en la Misa? ¿Guardé el ayuno y la abstinencia en los días prescritos?
    • ¿Desobedecí a mis padres o a mis superiores legítimos en asuntos importantes?
    • ¿Odié o peleé con alguien, o deseé venganza? ¿Me negué a perdonar? ¿Fui irrespetuoso?
    • ¿He sido impaciente con las personas, los acontecimientos, la familia, el sufrimiento o la enfermedad?
    • ¿Me emborraché? ¿Consumí drogas ilícitas?
    • ¿Di mi consentimiento, recomendé, aconsejé o participé activamente en un aborto?
    • ¿Miré pornografía intencionalmente, alimenté pensamientos impuros o participé en conversaciones o acciones impuras? ¿Utilicé medios artificiales para impedir la concepción?
    • ¿Le fui infiel a mi cónyuge? ¿Tuve actividad sexual fuera del matrimonio?
    • ¿Robé o dañé la propiedad de otra persona? ¿He sido honesto y justo en mis negocios?
    • ¿He respondido a las necesidades de los pobres y respetado la dignidad de los demás?
    • ¿Dije mentiras? ¿Pequé por chismes, calumnias o difamación de otros? ¿Juzgué a otros precipitadamente en asuntos serios?
  • Recita el Acto de Contrición

    Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

  • ¿Por qué necesito confesar mis pecados a un sacerdote?

    Podrías decir: "Tengo una relación personal con Jesús. Puedo hablar con Dios directamente". O bien: "Jesús es el único mediador entre Dios y el hombre".


    Aunque ambas afirmaciones pueden ser ciertas, no nos dan toda la verdad. Ir a confesarse es, sencillamente, hacer lo que Jesús nos mandó hacer.


    Los católicos no confiesan sus pecados al sacerdote como hombre. Cuando un católico confiesa sus pecados en presencia de un sacerdote, es con Cristo con quien habla a través del sacerdote, y es Cristo quien ofrece el perdón. En los Evangelios, Jesús insiste una y otra vez en que la Iglesia debe ofrecer este sacramento a los fieles:


    • En Mateo 16, 18-19, Jesús da el poder de perdonar los pecados a Pedro y a sus sucesores: "Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo."
    • De nuevo en Mateo 18, 18, el Salvador dice: "Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo."

    Cristo dio el poder de perdonar los pecados a los Apóstoles, quienes a su vez lo transmitieron a sus sucesores: los obispos y los sacerdotes (cf. National Catholic Register, 19 de marzo de 2017).

  • ¿Qué pecados debo confesar?

    Todos los pecados graves aún no confesados que un cuidadoso examen de conciencia traiga a la memoria deben llevarse al sacramento de la Penitencia. La confesión de los pecados graves es el único modo ordinario de obtener el perdón.